La vida es fundamentalmente ebullición, actividad y
desarrollo. Todos estamos en continua actividad y hasta las personas más
perezosas hacen una serie constante de actividades. ¿Por qué nos movemos,
actuamos, nos interesamos por las cosas y nos inquietamos sin cesar?. El
estudio de la motivación y su influencia en el ámbito laboral, pues, no es otra
cosa que el intento de averiguar, desde el punto de vista de la psicología, a
qué obedecen todas esas necesidades, deseos y actividades dentro del trabajo,
es decir, investiga la explicación de las propias acciones humanas y su entorno
laboral: ¿Qué es lo que motiva a alguien a hacer algo? ¿Cuáles son los
determinantes que incitan?.
El ambiente de trabajo influye tanto en la cantidad
como la calidad de trabajo que una persona pueda realizar en su centro laboral
de ahí la importancia que se le debe dar a mejorar y convertir el ambiente de
trabajo en un lugar cómodo y agradable.
Tradicionalmente se a concebido al ambiente laboral
como un lugar donde el único requisito que se requería era que permita el
desempeño de la función del trabajador que laboraba ahí. Dejando de lado
aspectos como la limpieza, seguridad, comodidad, ruido etc.
Pero actualmente muchas empresas han convertido sus
ambientes de trabajo en un lugar de convivencia con todas las comodidades que
puede tener cualquier persona en su hogar cambiando el esquema tradicional de
trabajo.
La motivación laboral consiste fundamentalmente en
mantener culturas y valores corporativos que conduzcan a un alto desempeño, por
esto es necesario pensar en qué puede hacer uno por estimular a los individuos
y a los grupos a dar lo mejor de ellos mismos, en tal forma que favorezca tanto
los intereses de la organización como los suyos propios. En la motivación
laboral el clima organizacional es la propiedad percibida por los miembros de
la empresa y que influye en el comportamiento de estos, es decir, los aspectos
internos de la organización conducirán a despertar diferentes clases de
motivación pero en términos más prácticos, el clima organizacional depende del
estilo de liderazgo utilizado y de las políticas organizacionales.
Teorías de la Motivación
Las teorías de la motivación tratan de descubrir los
elementos o estímulos que inciden en la forma de actuar de las personas. Según
el grado de motivación de una persona, así será su modo de actuación. Se pueden
distinguir dos tipos de teorías de la motivación, en función del objeto de estudio
que persiguen:
- Teorías de Contenido:
Estas teorías acentúan la importancia de los factores
de la personalidad humana, puesto que estos determinan la forma de realizar las
tareas y la energía con la que se desarrollan. Entre las teorías de contenido se pueden destacar
las desarrolladas por los siguientes autores:
- Maslow: Teoría de la jerarquía de necesidades (1963): define la motivación como un conjunto de necesidades del individuo jerarquizadas en forma de pirámide, según la importancia que cada persona les concede en función de sus circunstancias. Según Maslow, para motivar a las personas es necesario conocer el nivel jerárquico en el que se encuentran sus necesidades, para establecer estímulos relacionados con dicho nivel o con un nivel inmediatamente superior en la escala.
- Herzberg: Teoría bifactorial (1976): Según Herzberg debe existir un equilibrio entre los factores de higiene y los motivadores. Si una persona trabaja en unas condiciones de higiene inadecuadas (calor excesivo e inadecuado clima laboral en el puesto de trabajo), se sentirá muy insatisfecha con su trabajo. Si esas condiciones mejoran, esto no asegura la satisfacción de la persona.
Los factores de higiene se dan en el entorno donde
las personas desarrollan su trabajo, siendo externos al mismo. Están asociados
a la insatisfacción. Entre otros se pueden citar:
- Las condiciones de
trabajo.
- Los sueldos y
salarios.
- La relación con
los compañeros y jefes.
- La cultura de
la empresa.
- Las normas que
rigen el trabajo diario.
- La seguridad en
el entorno laboral.
- La privacidad.
Los factores motivadores se centran en el contenido
del trabajo, en las tareas que se van a desarrollar, por lo que son internos al
mismo:
- El reconocimiento.
- Las
responsabilidades.
- El crecimiento
personal en el trabajo.
- El progreso y el logro.
- El trabajo.
- McClelland: Teoría de las necesidades aprendidas (1989): Esta teoría establece que muchas de las necesidades de los individuos se aprenden o se adquieren en su interacción con el ambiente social y cultural. Así encontraremos personas con diferentes grados de necesidades en función de las conductas que han aprendido y observado en los entornos donde han convivido a lo largo del tiempo. McClelland denomina motivador a aquella necesidad o necesidades que determinan la forma de comportarse de una persona.
- Locke: Teoría de la finalidad (1968): afirma que la motivación que el trabajador demuestra en su puesto de trabajo es un acto consciente y que su nivel de esfuerzo o ejecución estará en función del nivel de dificultad de las metas que se proponga alcanzar. En la actualidad, esta teoría se está aplicando en los departamentos de gestión de recursos humanos porque permite definir clara-mente los objetivos que se asignan a los trabajadores y persuadirles para que los acepten y trabajen para conseguirlos, adecuando dichos objetivos a las características particulares de los individuos en términos de habilidades, conocimientos y actitudes.
- Adams: Teoría de la equidad o justicia laboral (1965): Adams añade a las anteriores la valoración de las personas respecto a la relación entre los esfuerzos que emplean en la consecución de los objetivos y las recompensas obtenidas por esos logros. Para ello, comparan las recompensas que obtienen individualmente de manos de la empresa (nivel interno) con las obtenidas por sus compañeros dentro de la empresa o por trabajadores de su nivel en otras empresas de la competencia (nivel externo).




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